miércoles, 21 de noviembre de 2012


DUELO

En este blog no tengo intención de tratar sobre los trastornos mentales más comunes y típicos, aunque me parezcan importantes, sino hablar de circunstancias que a todos nos afectan y comprendemos, que suponen cierta disminución en nuestra salud, y profundizar en ellas.

El duelo me parece una de estas circunstancias, con la que nos encontramos personalmente de forma directa o indirecta a lo largo de nuestra vida. ¿Qué sabemos sobre el duelo? ¿Cómo se pasa este proceso? ¿Qué podemos hacer para acompañar a alguien a través del duelo?

Aunque el término duelo se refiera al estado de aflicción relacionado a la perdida de algún ser querido, podemos aplicarlo a los procesos psicológicos y psicosociales que se dan ante cualquier pérdida. Estos procesos suelen originar reacciones desadaptativas.

Ya que es un proceso que a lo largo de nuestras vidas no podemos evitar, quiero profundizar en cierta información que me parece interesante que todos sepamos.

Las fases en el duelo son: el shock (aturdimiento, no aceptación, cólera), el anhelo y búsqueda (periodo de añoranza e inquietud), la desorganización y desesperanza (la realidad empieza a establecerse) y la reorganización (remite el dolor y la persona puede reincorporarse a la vida).

Es clave saber que la duración e intensidad de este proceso es muy distinta para cada persona, aunque se sueñe decir que dura entre seis meses y un año. Normalmente el duelo se resuelve y se vuelve a un estado de relativo bienestar. Si la muerte se produce de golpe, el shock puede durar mucho tiempo, u otros factores personales que hacen de todo el proceso algo muy personal y nada generalizable.

Hay muchas variables que pueden hacer del duelo algo más complicado, como las antropológicas (muerte contra la secuencia natural de la vida, joven), relacionadas con circunstancias específicas (no poder despedirse, no existir o encontrar el cuerpo, como se recibe la noticia), psicosociales (vida precaria, aislamiento) e intrapersonales (referente a la personal de la persona, dependencia con el fallecido, por ejemplo).


Algo que me parece importantísimo desde mi interés por el acompañamiento social,creo es saber qué rol debemos jugar y cual es la mejor manera de ayudar al otro cuando pasa por un duelo.

Es muy probable que en esta situación nos sintamos incómodos, pero hay cosas que están indicadas como recomendables y otras que no.

No es conveniente utilizar las clásicas frases hechas, como “tienes que olvidar”, “el tiempo lo cura”, “es ley de vida”, etc. No es necesario que se sobreponga aun, y es mejor estar callado si no sabes que decir, colaborar y estar ahí para ayudar. Buscar justificación, animarle forzosamente, quitarle importancia, pensar en ventajas, o actitudes de este estilo tampoco ayudan. Es mejor evitarlas.
Lo que si nos viene bien saber es que dejar que se desahoguen sí que facilita el acompañamiento, para que pueda sentir y expresar el dolor, dejarle llorar, hablar sobre emociones, ante todo naturalidad. Aunque a veces se crea que es negativo, permitirle que hable de la pérdida es beneficioso, puedes compartir la experiencia y dejar que hable todo lo que necesite, teniendo en cuenta que a veces las personas prefieren vivirlo en privado también.
Por último, mantener el contacto es clave, en momentos particularmente dolorosos, para que la persona se sienta realmente acompañada. Con visitas, paseos, salir un rato o una llamada.


Bueno, espero que ahora ya sepamos un poco más acerca del proceso del duelo.

4 comentarios:

  1. M'agradaria fer referència a l'últim apartat del comentari on expliques el acompanyament a un procés de dol. Estic d'acord amb tu amb el fet que a vegades s'intenta esquivar el problema pensar que potser evitarem un moment dolors per a l'altra persona, però la realitat, com dius tu, és molt positiu permetre a l'altre que s'expressi i que parli sobre el tema. A vegades, també s'evita aquest fet ja que parlar-ho és a la vegada dolorós per a tu i no agrada passar un moment trist. Tot i això, defenso fer saber a l'altre que estàs disposat a parlar-ho i que pot comptar amb tu per transmetre com es sent.
    Voldria afegir que el procés d'acompanyament a un dol és vàlid per a totes les persones: des dels més menuts als més grans. Penso que no som gaire conscients del que necessiten els infants respecte el dol i moltes vegades deixem que aquests creixin ignorant el problema i no deixant que ells també s'expressin. El dol a un infant trobo que s'hauria de tenir present a tot el seu entorn: a casa, a l'escola, treballar també amb els amics del nen/a, etc.
    Pel que fa a l'escola volia afegir una web que aporta material (contes, dossiers, pel·lícules...) per tal de treballar-ho i acompanyar el nen/a d'una manera indirecte i que, poc a poc, pugui alliberar-se i adaptar-se a la nova situació de la millor manera possible.
    Us adjunto la webgrafia per tal que pugeu consultar-ho:

    Centre de Recursos Pedagògics del Vallès Occidental IV.(2012). Maleta didàctica: La mort i el dol. recuperat 3 desembre des de http://xtec.cat/crp-santcugat/maletadidacticadolcontingut1.htm

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  2. Us convido a llegir aquest llibre per entendre millor un procés de dol. L'autora va perdre la seva parella amb la qual portaven 16 anys junts. Ens explica el que sent d'una manera esperançadora i no tant dramàtica. Aquest llibre també pot ser positiu per donar suport en un moment de dol personal.
    Els capítols estan dividits originalment en A i B. Un és l’historia de la pèrdua i la superació, i l’altre la historia d’amor i convivència, de tal manera que es pot escollir si llegir només els capítols A, els B, o seguint la costum, seguint pàgina rera pàgina.

    Bibliografia:
    Monsó, I. (2006). Un home de paraula. Barcelona: Magrana.

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  3. Me parece súper interesante este post, el duelo es un tema que me parece muy interesante y es un proceso difícil. La muerte nuestra y la muerte en general es uno de los tabús más grandes en nuestra sociedad, la cual vive de espaldas a ella y por lo tanto al dolor inmenso que la perdia de un ser querido ocasiona al entorno.No nos han enseñado a vivir la muerte como algo natural,no nos han enseñado a afrontarla y por lo tanto el miedo y la negación son los mecanismoa más frecuentes respecto a ella.Las persones, al fallecer un ser querido, sienten que no lo van a poder suportar, se aislan, se depriment y crean una soledad profunda que es reforzada por la Sociedad, la cual no soporta la tristeza contínua de un ser que llora la ausencia de otro.

    El duelo es el camino que hay que recórrer para poder vivir, separarse, despedir y aprender a vivir de nuevo, cuando perdemos algo que amamos profundamente.Y convertir el duelo en algo que hay que vivir es una primera necesidad de la Sociedad nuestra hoy día.

    Como tú dices, el proceso de duelo ha de pasar por las fases para que se pueda superar la pérdida en el futuro y seamos seres humanos que hemos aprendido del proceso.Si no se hace esto y se “congela” el dolor, y posteriorment el ser humano tiene distinas consecuencias según la intensidad de la pérdida: no es lo mismo perder a un hijo, perder a una pareja o perder una casa.

    Me gustaría añadir a tu aportación que las pérdidas no son solo de muerte sinó tambien materiales y de relación: el divorcio es un pérdida importante para una pareja y tambien para los niños,la pérdida de la profesión, una enfermedad grave supone la pérdida de la salud,una ruina.......todos los seres humanos tenemos pérdidas de diferentes tipos pero como educadores sociales hemos de poder elaborar nuestras propias pérdidas, las de nuestra vida y poder superarlas para estar con la fortaleza necesaria cuando hemos de trabajar con personas que han sufrido distintes pérdidas y que necesitan nuestro acompañamiento.

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  4. Me encanta este tema Vrajes!
    De las cosas que aprendí el año pasado creo que esta es una de las que más me llegó.
    Nadie nos enseña como debemos actuar ante el nuestro duelo o el duelo de otra persona, aunque yo siempre he sido de las que escucha pero no habla. Me explico, no hablo porque realmente no tengo ni idea de lo que siente esa persona en ese momento ni en qué grado, por ello creo que, como bien dices tú en tu post, hay que acompañar a la persona y escucharla, porque nada de lo que se le pueda decir va a ser totalmente cierto. Aunque no dé mi opinión ni le hable, sólo la escuche, no quiere decir que no haya retroalimentación, ya que con los gestos de mi cara y mi postura de escucha activa, harán que la persona en proceso de duelo se sienta escuchada.
    El mero hecho de estar ahí, escuchándola y en días posteriores a la pérdida, seguir interesándote por su estado,también es muy importante, porque así se sentirá arropada y verá que tiene un apoyo incondicional en ti.
    Como dice Naya, también hay duelos materiales, que yo considero incluso más difíciles de tratar que los duelos en la pérdida de una persona querida, porque para mi puede ser muy muy importante un objeto que tengo y puedo estar llorando por él varios días, y otra persona puede pensar que vaya niña que llora por una 'mierda' de objeto que realmente no sirve para nada. Por ello creo que hay que ser en estos casos mucho mas cuidadoso con las palabras que por naturaleza innata te saldrían y que realmente no se deberían utilizar, porque igual que he comentado antes, no tienes ni idea de lo que implica ese objeto en la vida de esa persona, ni lo que significa ni nada. Hay que entender que ese objeto no es reemplazable, por lo tanto, tiene muchísimo valor y nada que le digas será un consuelo.

    Me gusta este tema porque nunca he sabido que decir ante estas situaciones y por eso me quedaba callada, y en algún momento de mi vida me he planteado que si yo servía de algo en esos momentos, pero leyendo este post y lo que aprendí el anterior año del duelo, me hace ver que realmente si he actuado bien.

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